La luz se entromete entre la rejilla de la cortina, victoreando la llegada de los días cálidos.
Y yo envuelta en mis tinieblas ni lo noto, sólo a veces el cantar de las aves atraviesa mi penumbra.
Leo aquello que escribí y me doy cuenta que cuando hablo de sentirme hecha trizas, no sabía de lo que hablaba.Tenía 18 años y creía saber de dolor. Ahora sé que no sé nada y tampoco es algo que me gustaría vanagloriarme de saberlo.
Creí que mi vida era un fracaso, creí que no podría ser peor y luego llegó el 2020. Nuevo desafío: sobrevivir una pandemia lejos de casa, en ese exilio que yo misma me impuse en busca de ¿qué?
Han pasado diez años y me doy cuenta que la juventud es muy corta. Que aún me quedan algunos años de esta fuerza, de esta salud y no quiero desperdiciarlos.
Pero el tiempo pasa lento en estos días, estos días llenos de incertidumbre, llenos de reflexión y de vacío.
https://www.youtube.com/watch?v=OGTgkRCp89M
Han pasado diez años y me doy cuenta que la juventud es muy corta. Que aún me quedan algunos años de esta fuerza, de esta salud y no quiero desperdiciarlos.
Pero el tiempo pasa lento en estos días, estos días llenos de incertidumbre, llenos de reflexión y de vacío.
https://www.youtube.com/watch?v=OGTgkRCp89M